Tras valorar diversas opciones, como el Camino del inca o hacer a pie el camino de Santa Teresa a Cusco, decidimos que llegar en tren a Aguascalientes desde Ollantaytambo era la mejor opción. O si más no, la más rápida y la que nos permitía cumplir con nuestra ajustada hoja de ruta por Perú.
Optamos por salir desde Ollantaytambo porque el recorrido era más económico que hacerlo desde Cusco, una ciudad situada más lejos. Además, de este modo pudimos ver con calma durante casi dos días el Valle Sagrado antes de subir al Machu Picchu.
En cuanto a la compañía, optamos por Perurail porque tiene billetes algo más baratos y mejores horarios (según nuestros intereses) que Inca Rail. Ambas empresas ofrece distintos precios según el tipo de servicios a bordo y las vistas.
En nuestro caso, compramos los billetes en la web de la compañía dos meses antes. Según en que horas quieras viajar los trenes se llenan, así que es aconsejable ir mirando las plazas disponibles a través de la web.Para la ida elegimos el vagón Vistadome del tren que salía a las 15:37 de la tarde. Esta opción nos permitía disfrutar del paisaje. Al día siguiente volvimos en el vagón Expedition del tren que sale de Aguascalientes en dirección a Ollantaytambo a las 18:10, ya de noche.
Hay trenes que salen desde Ollantaytambo las 05:05 de la mañana en dirección a Aguascalientes pero no lo recomiendo. Deberás madrugar mucho y luego hacer la cola del omnibús o bien subir andando durante 1,5h a pie hasta llegar al Machu Picchu. Esto supone perder mucho tiempo en una mañana antes de llegar al Machu Picchu.
Es mucho mejor dormir en Aguascalientes el día antes de visitar la ciudadela.
Expedition es el vagón más sencillo. Los asientes son cómodos y hay mesas para cuatro. Es un vagón típico de tren. Con este servicio se incluye un refrigerio y un snack. Este es el tren que utilizamos para volver de Aguascalientes a Ollantaytambo tras haber pasado todo el día Machu Picchu. Volvimos ya de noche, por lo que no pudimos ver el paisaje.
Vistadome es un vagón un poco más caro (unos 20$ más aproximadamente). Se trata de un vagón más amplio, con grandes ventanales a los lados e incluso en el techo.
Es una opción que propone un viaje para disfrutar de las vistas panorámicas. El tren es cómodo y la vistas son buenas, aunque suponemos que con el vagón más sencillo también se aprecia el paisaje. No se pueden seleccionar asientos.
Se recomienda llegar media hora antes de la salida del tren a la estación de Ollantaytambo. Para evitar colas, cambiamos nuestro papel de la reserva por los billetes originales a primera hora de la mañana. La estación cuenta con un servicio de guarda equipajes de pago.
A las 15:37 el tren salió puntual rumbo a Aguascalientes y tardó una hora y media en llegar. El Vistadome es un vagón bastante espectacular por sus grandes ventanales y muy cómodo. Nada más llegar, vimos que todas las mesas estaban preparadas con cubiertos y servilletas para el refrigerio.
Durante el servicio te ofrecen té y refrescos y se ofrecen un sándwich acompañado por frutas o pastelitos. Hay fotos en Internet donde se ven a músicos tocando en directo pero no los vimos.
Durante todo el recorrido seguimos el curso del río Urubamba. El paisaje poco a poco se estrecha y se hace cada vez más frondoso.
Resulta curioso ver desde la ventanilla cómo viven las pequeñas comunidades que habitan la zona. Hay desde casitas aisladas a aldeas de chabolas y cartones en las que parece que el único medio de subsistencia sean las gallinas y cerdos que corretean entre los árboles.
El tren hace pequeñas paradas en diminutas comunidades donde se bajan niños que vuelen a casa tras un día de colegio o pastores que viven por los alrededores. El Machu Picchu queda justo por encima del tren un poco antes de llegar a Aguascalientes pero desde el vagón es imposible verlo. La vuelta la hicimos en el vagón más sencillo ya de noche.
El viaje es realmente bonito porque sabes que poco a poco te acercas a una de las maravillas del mundo pero no hay ninguna pista previa. Por algo se mantuvo oculto tantos años.
Llegamos a Aguascalientes, un pueblo de vive por y para el turismo. No es acogedor ni tiene tradición. Es un lugar de paso lleno de hoteles, restaurantes, tiendas de souvenirs y gente por todos lados.
Es como un pueblo turístico de la costa pero en la montaña. Las tiendas permanecen abiertas hasta tarde y apenas hay tiendas de comestibles.
Uno de los sitios más populares para turistas son las termas del pueblo. Por un módico precio puedes bañarte.
Sin embargo, cuando fuimos había un corte de luz y no se permitía la entrada a más gente. Muchos de los que salían de las termas nos comentaron que el agua estaba fría y que las condiciones del lugar no eran muy buenas.
Así que optamos por no seguir esperando a que volviera la luz y nos fuimos al hostel para prepararlo todo para el gran día de visita al Machu Picchu.
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Ver comentarios
Hola! Gracias por la información. En julio viajaré a Perú y me ha servido de mucho lo que leí. Te consulto: cómo y desde donde veías cuando llegaste a Ollantaybo?
Hola María Soledad! Llegamos desde Cusco en una excursión en autobús para ver el Valle Sagrado. Hay muchas agencias en Cuzco que ofrecen este opción: es sencilla y te permite ver algo más. Nosotros vimos las terrazas de Pisac y el propio Ollantaytambo