El Pirineo de Huesca es una de las mejores zonas para disfrutar de la naturaleza en España. Si te animas a explorar sus valles encontrarás muchas propuestas interesantes que suman rutas culturales por pueblos rústicos y bonitas excursiones por paisajes imponentes de montaña.
En el caso del Valle de Bielsa y alrededores, podrás visitar pueblos con encanto como Gistaín, el más alto de la zona y con vistas top, y de la naturaleza del Ibón de Plan o los Llanos de La Larri como excursiones más populares. Además, tienes las opción de cruzar a Francia por el Túnel de Bielsa – Aragnouet y seguir disfrutando allí de paisajes de alta montaña con rutas accesibles.
En Mochileros de viaje disfrutamos de esta zona en una ruta por Bielsa y alrededores en 4 días que te detallamos a continuación.
Bielsa y sus alrededores se pueden disfrutar en un mínimo de 4 días, ya que las distancias entre los diferentes valles no son largas y puedes dividirte fácil las rutas por zonas para aprovechar al máximo los días.
Una de las ventajas de visitar esta zona es que no está tan concurrida como la zona de Ordesa y Monte Perdido en verano o el Valle de Benasque en invierno, con el Aneto también como reclamo en verano. Estos dos valles quedan a ambos lados del valle de Bielsa y según mi experiencia éste último registra menos turismo.
La puerta de entrada a la zona de Bielsa es Aínsa, uno de los pueblos con más encanto del Pirineo Aragonés, que también te recomiendo visitar en si todavía no lo conoces.
Para 4 días, te propongo este itinerario:
Para visitar Bielsa y alrededores tienes muchas opciones de alojamiento. Entre las más populares:
Aínsa es uno de los pueblos que Huesca que mejor conserva su casco antiguo medieval e incluso las murallas defensivas que lo protegían. Por ello, el casco histórico está declarado Conjunto Histórico-Artístico en España por su valor medieval.
También es un popular enclave turístico, por ello cuenta con un gran aparcamiento de pago en la zona alta junto al casco antiguo, lo que facilita la llegada de visitantes. Una de las zonas de más valor son los restos de la fortaleza del siglo XI que todavía hoy conserva sus murallas y un gran patio de armas por el que puedes pasear por libre.
Desde las murallas que rodean el patio tienes vistas espectaculares al pueblo y a los Pirineos.
Pasada esta zona, entrarás en el pueblo medieval. Según la tradición, en el medievo se construía una calle mayor que partía de la Plaza Mayor y luego dos o tres calles paralelas alrededor. Eso es lo que puedes ver en un paseo por Aínsa, que comienza en su espectacular Plaza Mayor, en mi opinión es una de las más bonitas de España. Conserva los soportales en los laterales.
Aquí encontrarás los principales restaurantes del pueblos, aunque no son los únicos. Si los ves muy llenos puedes animarte a buscar alguno entre callejuelas de Aínsa como el restaurante Casa Mir, con una terraza, y el pub L’Abrevadero para tomar una copa.
Además de la plaza mayor, te recomiendo visitar la Iglesia – Colegiata de la Asunción de Nuestra Señora o Santa María, de estilo románico e inspirada en la Catedral de Jaca.
Con el ticket de acceso puedes subir al campanario y visitar el precioso claustro con cuatro galerías y un patio central comunicado por arcos de medio punto y ojivales. Una joya del románico oscense.
Completa la visita por Aínsa llegando a la Plaza de Santo Domingo y visitando algunos de los miradores dentro del pueblo, como el Mirador del Cinca.
A unos 15-20 minutos en coche al norte de Aínsa dirección Bielsa puedes comenzar a explorar este valle por el que baja el río Cinca. Es una zona llana, con varios pueblos con muchos alojamientos y zonas de río tranquilas en las que puedes aprovechar para refrescarte en verano.
Escalona, Laspuña y Puyarriego cuentan con una buena oferta hotelera y con zonas tranquilas para el senderismo.
Una de las más conocidas es la Fuente de los Baños, cerca del cañón de Añisclo y con aguas templadas ideales para un baño. Pasada las fuentes llegarás al dicho cañón, con acceso fácil para ver un paisaje de montaña con el agua como protagonista.
Tienes varios miradores cerca y también puedes llegar a la cascada de Aso, que puedes visitar haciendo una ruta fácil que parte del aparcamiento.
A unos 10 minutos en coche de Escalona puedes llegar a la zona de Hospital y Lafortunada, dos pequeños pueblos con opciones de alojamiento. En Hospital nosotros nos alojamos en Casa Rubén, un hotel típico de montaña con un patio ideal para disfrutarlo en verano con vistas al Congosto de las Devotas, que reconocerás como una zona de río con muchas piedras.
Por cierto, en Hospital tiene una zona muy tranquila para el baño debajo del puente sobre el río Yaga, con zonas hondas en las que incluso puedes nadar.
Esta zona es ideal para explorar los Miradores de Revilla y Tella, dos opciones en zonas más altas. Para llegar, deberás subir en coche por el desvío zigzagueante señalizado en dirección Tella y los Miradores de Revilla. Hasta los miradores de Revilla deberás conducir casi una hora si también pasas por el pueblo de Tella, que te sorprenderás por sus vistas. En el pueblo, puedes hacer la Ruta por las ermitas de Tella, una bonita opción de senderismo, visitar su dolmen y el Museo de la Bruja.
Y es que según varias leyendas locales, Tella era uno de los lugares preferidos por las brujas para celebrar sus aquelarres y hechizos y hasta se tiene constancia de la Danza d’as Bruxas que todavía se baila en el pueblo.
Los Miradores de Revilla son un conjunto de 3 miradores que puedes visitar por un caminito fácil y que te permitirán disfrutar del imponente paisaje del Cañón de Escuáin, una zona donde con suerte puedes ver volar quebrantahuesos. La ruta no tiene pérdida, si bien el aparcamiento es muy pequeñito.
Nosotros tuvimos suerte y nada más llegar un quebrantahuesos pasó por la zona hasta que volvió a desaparecer volando. Por cierto, si vas en verano recuerda llevar agua ya que es una zona muy calurosa. En la zona, también son famosas las Gargantas de Escuáin, pero nosotros no las encontramos y unos excursionistas nos dijeron que estaban secas.
De regreso, puedes refrescarte en la piscina municipal de Lafortunada. En los alrededores tienes también varias pozas.
Siguiendo la carretera A -138 al norte en dirección Bielsa encontrarás el desvío a la derecha hacia el Valle de Chistau.
El Valle de Chistau (o Gistau) es uno de los más salvajes y menos masificados del Pirineo aragonés. Está formado principalmente por tres pueblos: Plan, San Juan de Plan y Gistaín, rodeados de montañas de más de 3000 m cerca del macizo del Posets.
El pueblo más destacado es Gistáin, que sorprende por su ubicación a 1.420 metros de altura, siendo el pueblo a mayor altura del Pirineo aragonés. Las vistas desde lo alto ya merecen la pena la suba por carretera (que no tiene tantas curvas como la carretera a Tella), pero es que además la villa es una joya en sí misma. También conserva un núcleo medieval, pero sobre todo destacan sus tres torreones medievales.
Allí estuvimos pasando la tarde con los vecinos y nos explicaron que los torreones se construyeron por el típico “y yo más” que a veces pasa. Quizás sean habladurías. La Casa Tardán y la Casa Rin son dos de los dos torreones, propiedad privada.
La tercera torre forma parte de la Iglesia parroquial de San Vicente Mártir, un templo construido entre los siglos XVI y XVII con un precioso pórtico. Por cierto, junto a la iglesia verás la coqueta Escuela Cinca Cinqueta.
Para ver la mejor panorámica del pueblo te recomiendo caminar hasta el mirador que hay a la entrada del pueblo, con bancos.
Por cierto, San Juan de Plan es uno de los pueblos del Pirineo de Huesca que todavía celebra las fallas en San Juan. Esta tradición, Patrimonio de la UNESCO, está más extendida en el Pirineo catalán (en pueblos como Isil o la Vall d’Aran), pero aquí también puedes celebrarlo el día de San Juan a partir de las 22:00h. Los habitantes encienden fallas y las bajan ardiendo por el monte hasta el pueblo.
Una de las excursiones más populares en el Valle de Chistau es la excursión al Ibón de Plan o Balsa de la Mora, un lago de origen glaciar a unos 2.000 metros de altura. No es el único ibón del Pirineo aragonés, de hecho hay muchísimos. Pero este tiene la particularidad que es fácilmente accesible en coche.
La pista forestal de 15 kilómetros comienza a la salida de Saravilla siguiendo el GR-15. Allí encontrarás una máquina para pagar la tasa de 5€ por vehículo que cuesta el acceso. Puedes pagar en efectivo o con tarjeta.
Tienes la opción de hacerla a pie, pero es una ruta fuerte de subida (900 metros) que creo que es mejor para excursionistas en forma. En coche, la pista forestal llega hasta el refugio de Lavasar. Desde allí puedes empezar el recorrido de 3 quilómetros bastante fácil cruzando bosques y por un prado espectacular hasta llegar al Ibón de Plan.
Los ibones en Huesca han estado en el punto de mira de muchas críticas en los últimos años porque mucha gente se baña, contribuyendo al deterioro de los mismos. Así que lo mejor que puedes hacer nada más llegar es sentarte y observar con calma un paisaje que parece salido de Suiza.
Siguiendo el curso del río Cinca llegarás hasta Bielsa, el pueblo más grande de la zona. Se encuentra en cruce entre la carretera que sigue hasta Francia por el Túnel de Bielsa – Aragnouet y la carretera que se adentra por el Valle de Pineta hacia la popular zona de Lalarri.
Bielsa es un pueblo de montaña muy bonito en el Pirineo aragonés, en el valle del río Cinca y muy cerca del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido. Es pequeño, pero tiene historia, paisajes espectaculares y varias excursiones cerca.
Uno de los momentos históricos más relevantes para el pueblo fue La Bolsa de Bielsa, un episodio clave de la Guerra Civil Española, ocurrido entre abril y junio de 1938 en el Pirineo aragonés que supuso la resistencia de las fuerzas republicanas del Ejército del Este, acorraladas en el valle de Bielsa (Huesca), frente al avance de las tropas franquistas.
El episodio es recordado por su valor estratégico y simbólico en la defensa republicana. Una estatua homenaje a la entrada del pueblo recuerda a esos combatientes republicanos. Cerca, encontrarás varios bares donde reponerte tras una excursión.
Por lo demás, Bielsa es otro pueblo con calles empedradas en el centro y varios alojamientos rurales e incluso tiendas de ropa y de material de montaña.
El edificio más importante es la Iglesia de la Asunción de Bielsa, de origen medieval y con campanario muy característico del Pirineo.
El Valle de Pineta es la última de las propuestas para descubrir Bielsa y los alrededores en el Pirineo de Huesca. Es la zona más próxima al sector oriental del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido. De hecho, la excursión a Llanos de Lalarri se adentra ya por este parque nacional, lo que te obliga si vas con perro a llevarlo atado.
El Vall de Pineta está rodeado de paredes de más de 1000 metros y con la cara norte del Monte Perdido dominando el paisaje.
Es una zona ideal para hacer excursiones y para disfrutar de la naturaleza. El punto de inicio de las tres excursiones más populares en el Valle de Pineta es el parking público a los pies de Circo de Pineta, junto. Sigue la carretera pasado Bielsa hasta que se acabe y lo encontrarás. Está junto al Parador. En temporada alta el aparcamiento cuesta 3 € por vehículo para todo el día, destinada al mantenimiento de la zona.
Desde el aparcamiento de Pineta puedes hacer la excursión a las cascadas del Cinca, la excursión a Llanos de Lalarri y la excursión al lago helado de Marboré.
La ruta estrella en el Valle de Pineta es la excursión a Llanos de La Lalarri, un prado de montaña espectacular que cruza varios saltos de agua del río Cinca. Existen dos rutas para subir, una por un bosque y una más fácil por una pista forestal. Debido al desborde del río en esta zona, en los últimos años sólo se puede hacer por la pista forestal que parte cruzando sobre el río Cinca.
Para llegar a la cascada del Cinca deberás hacer un recorrido lineal, desde el aparcamiento son 7 kilómetros.
La excursión a Llanos de Lalarri también es de 7 kilómetros. En verano es fácil ver vacas y caballos salvajes pastando tranquilamente en este paraje.
De camino de subida podrás ver la cascada de La Larri, reconocible por el color rosado de la roca.
Una vez en lo alto del llano te recomiendo cruzarlo para llegar al Salto de Lalarri, mucho más alto que la cascada con 200 metros de caída vertical por donde se precipitan las aguas del río Cinca, que nace en el glaciar de Marboré.
La excursión al lago de Marboré también parte del aparcamiento de Pineta y sube hasta los 1.200 metros que hasta llegar al lago Helado de Marboré, con agua cristalina y rodeado de nieve y hielo. Es una ruta exigente de alta montaña.
Una bonita propuesta más qué hacer en Bielsa y alrededores es la opción de cruzar hacia Francia por el Túnel de Bielsa – Aragnouet, que une los valles de Bielsa y de Aure. El túnel es unidireccional y está regulado por un semáforo que impide que dos camiones se crucen en el interior del estrecho túnel.
La salida por Francia tras 3 kilómetros de recorrido, se hace ya a 1.821 metros de altura. Debido a la altitud, es un túnel que se suele cerrar a la circulación con cierta frecuencia durante el invierno. A la salida, verás un espectacular paso de alta montaña. Lo cierto, es que merece la pena cruzarlo por el placer de viajar en coche por esta zona entre montañas.
De bajada, te recomiendo parar en el pequeñísimo pueblo de Aragnouet para visitar la Chapelle des Templiers, una iglesia declarada monumento histórico en 1939. La capilla formaba parte de un hospital contiguo, ahora destruido, regentado por los Caballeros Hospitalarios de San Juan de Jerusalén para alojar a los viajeros que cruzaban los pasos de montaña.
Está abierta para visitas autoguiadas durante los meses de verano, los jueves por la tarde de 15:00 a 18:00.
Otra excelente opción cerca es la visita al refugio de Oredon, al que puedes llegar en coche por una carretera serpenteante. El refugio se encuentra frente al bonito lago de Oredon y tiene una terraza donde podrás tomarte un refresco para disfrutar de las vistas.
Por cierto, si vas con perro solo podrás quedarte aquí, ya que en Francia están prohibidos en las zonas de montaña (varios carteles antes del paso por el túnel avisan).
Sin perro, puedes disfrutar en esta zona de bonitas excursiones.
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